Cáncer de Cuello Uterino o Cérvix
Estudiaremos sobre la 2da causa de muerte en las mujeres a nivel mundial, el cual es el cáncer de cérvix o cuello uterino, su generación a través de la infección de VPH (virus de papiloma humano), así como su prevención y tratamiento.El Cáncer Cérvicouterino es el segundo cáncer más común que afecta a la mujer y es perfectamente curable en caso de ser diagnosticado a tiempo.
Está causado por el Virus de Papiloma Humano (VPH), que puede ser benigno y causar sólo verrugas, o maligno y causar cáncer.
Para comprender este proceso, observemos brevemente la anatomía del aparato reproductor femenino. Éste está compuesto por un útero, trompas y ovarios. Al final del útero hay una parte llamada cuello o cérvix. Si el virus causa verrugas, éstas se encuentran en los genitales externos, pero si el virus es muy agresivo pueden cambiar las características de las células o causar lesiones precancerosas en el cérvix. Si estas lesiones no se tratan a tiempo dan lugar al cáncer
Para que el cáncer se desarrolle necesita ciertos factores que incrementan el riesgo. Entre ellos podemos mencionar el inicio de la vida sexual a temprana edad, las múltiples parejas sexuales (más de 3) y la economía, ya que en estratos sociales en los que no se tiene acceso a la atención de la salud es difícil la realización del Papaniculau y por lo tanto no se llega a diagnosticar el virus.
Cuando el cuerpo toma contacto en con VPH, es el sistema inmune el que nos protege, pero en ocasiones éste se encuentra deprimido o alterado y por lo tanto el VPH se instala en el cérvix más fácilmente.
Desde que toma contacto con el cuerpo, el virus puede tardar hasta un año en provocar lesiones precancerosas y varios años hasta desarrollar el cáncer. Durante el primer tiempo la paciente pueda encontrarse asintomática.
En etapas avanzadas, una de sus manifestaciones puede ser una entidad llamada metrorragia, que se trata de sangrados abundantes no relacionados con la menstruación. Otro cambio puede ser alteraciones en el flujo vaginal, que puede manifestarse con sangre, fetidez o coloración marrón o rosada. Además pueden agregarse anemia y dolor en la parte baja del abdomen.
Para que podamos llegar al diagnóstico necesitamos de una prueba llamada Papanicolau, que permite la toma de células del cérvix para observarlas en el microscopio y buscar cambios celulares, lo cual permite llegar a un diagnóstico o un tratamiento adecuado. Otra herramienta es la Colposcopia, que también permite ver el cérvix, a través de una especie de “lupa” para luego hacer diversas pruebas y buscar cambios celulares.
El tratamiento va encaminado a eliminar la mayor cantidad posible de zonas afectadas por el VPH. Sin embargo en ocasiones también es necesario realizar un procedimiento llamado histerectomía, lo cual significa que se extrae el útero del cuerpo. Por otro lado, se puede decidir el uso de quimio o radio terapia.
La prevención de esta enfermedad está dada por métodos de barrera o condón, para evitar que pase VPH por contacto sexual. En algunos países, además, entró en uso la vacuna aplicada en niñas de entre 9 a 11 años de edad. También es necesaria la realización del Papanicolau, a partir de por lo menos un año después de que se empezó la vida sexual, para que busquemos el VPH y así, nos adelantemos la enfermedad y evitemos la aparición de cáncer.