Construcciones Endocéntricas Verbales Pronominales

En esta oportunidad nos ocuparemos de aprender las construcciones endocéntricas verbales en las cuales encontramos un pronombre. Veremos su clasificación en base a la utilización del pronombre en cuestión.
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En este video vamos a hablar de las construcciones endocéntricas verbales pronominales. Recordemos que en las construcciones endocéntricas tenemos un núcleo que funciona como toda la construcción (en caso de necesitar hacer un repaso, te sugerimos ver el video Construcciones endocéntricas). En el caso de estas construcciones, vamos a tener un verbo eje más un pronombre que va a estar en relación directa con el verbo. A partir de esta estructura vamos a ver los distintos tipos.

En primer lugar, tenemos las reflejas, que son las que admiten todas las personas gramaticales excepto las recíprocas que solo admiten la tercera plural. Además, el pronombre funciona como objeto directo u objeto indirecto. Existen a su vez distintos tipos de reflejas, que pueden ser:

· Puras: la acción recae sobre el ejecutante. Por ejemplo: “me peino”, “se peina” o “te peinas”. En este caso tanto el que hace la acción como el que la recibe es la misma persona. Para comprobarlo, puedo agregar la frase “a mí mismo”, “a sí mismo” o “a ti mismo”.

· Accidental: la acción es de un sujeto sin voluntad. Por ejemplo: “me quebré el brazo”. En este caso, el que ejerce la acción no es un sujeto con voluntad, sino que fue accidental.

· Factitiva: el agente instigador es distinto del ejecutor. Por ejemplo: “me corté el pelo”. En este caso, “me hice cortar el pelo”, es decir, hace hincapié en la acción pero el que la dice, no es quien la ejerce.

· Recíprocas: existe una relación. Por ejemplo: “se dijeron muchas cosas”. Permite agregar un “mutuamente” o “entre sí”. En este caso, sólo admite tercera persona plural, porque no puedo decir “me dijeron muchas cosas entre sí”.

En segundo lugar tenemos a las cuasireflejas, en las que el pronombre no es ni objeto directo ni objeto indirecto, sino que es una marca de distintas clases sintáctico semánticas. Veamos los distintos tipos de cuasireflejas:

· Inherentes: podemos encontrarlas en los verbos que tienen el “se” inherente, como ser: jactarse, atreverse, quejarse. Yo puedo decir “me quejo” o “se queja” pero no puedo decir “la quejo”. Entonces, admite algunas personas pero no “la quejo”.

· De toda persona: se conjugan en todas las personas. Por ejemplo: “nos marchamos”, “me marcho” o “se marcha”. En la oración la vamos a llamar “índice pronominal cuasireflejo de toda persona”.

· De tercera persona: son las que admiten sólo “se” y tenemos dos formas: por un lado las que son con sujeto y por otro, las que son sin sujeto. En el primer caso, siempre van a tener un verbo conjugado en singular o plural. Pueden además tener objeto indirecto obligatorio (“se me antojó un helado”) o no ser obligatorio (“se oyen ruidos”). A estas últimas se las conoce como “pasivas con se”, porque tenemos un sujeto y un predicado con verbo en pasiva. En cuanto a las que son sin sujeto, son aquellas que no aceptan plural y además son impersonales, son unimembres (“se escucha a todos”), por lo que se denomina en la oración “índice pronominal cuasireflejo impersonal”.