San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino
Vamos a introducirnos en el estudio de la filosofía medieval conociendo el pensamiento de San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino. Veremos cuáles fueron los aportes que han hecho a la filosofía, su postura en cuanto a la religión y la fe en tanto elementos que deben conciliar, o no, con la filosofía.Abordaremos en esta ocasión la filosofía medieval, tema en el cual nos introducimos en el video anterior.
Entre los principales pensadores de la etapa Patrística encontramos a San Agustín de Hipona, nacido en Tagaste (provincia romana) hacia el año 354. Hasta los 30 años fue pagano, luego al trasladarse a Milan (año 385) a enseñar retórica comenzó a entrar en contacto con las doctrinas platónicas. Hacia el año 386 se da un suceso que marcará su vida profundamente: Se convierte al cristianismo. A partir de allí comenzará a desarrollar una filosofía propiamente cristiana aunque introduce también en ella elementos platónicos. En el año 391 se convierte en obispo de Hipona.
San Agustín consideraba que había dos grados de realidad:
1.- Dios: Inmutable, eterno, incorruptible
2.- Creada por Dios: Cambiante y finita.
También estudió al hombre, decía que para que éste llegue a la felicidad debía tomar el camino de la interioridad, partiendo de esta interioridad el hombre podía ascender a Dios. Encontramos aquí una mezcla entre antropología y teología. Lo importante para San Agustín era explicar la relación entre el alma del hombre y Dios, “fe y razón son tan solos caminos de los cuales nosotros como hombres tenemos que servirnos para emprender la llegada a Dios y a la Verdad”.
Planteaba, además, que “el hombre conoce gracias a la luz natural de Dios, Dios irradia nuestra razón con su luz”, por ese motivo el hombre podía contemplar las verdades universales y eternas. Considera que “nuestra mente contiene verdades inmutables, verdades que están en la mente de todos los hombres por igual”. Es Dios quien abre nuestras mentes para acceder las verdades. “Dios es el fundamento del mundo de las ideas, todo lo que existe fue creado por Dios ya que creó al mundo siguiendo modelos que ya estaban en su mente”.
Por otro lado encontramos a Santo Tomás de Aquino, representante de la Escolástica. Nace al Norte de Nápoles (Aquino) hacia el año 1225. En el año 1243 ingresa a la orden dominicana ejerciendo como maestro de teología.
Para su planteo filosófico toma muchos elementos de Aristóteles, siendo su mayor preocupación la disputa entre fe y razón. Para él la razón tenía más autonomía y planteaba que el hombre puede conocer mediante dos vías:
1.- Cuerpo: ayudado por los sentidos
2.- Intelecto: Puede abstraer de las cosas sensibles su forma o esencia y llegar así al mundo espiritual.
Con respecto a Dios, Santo Tomás plantea que la existencia del mismo es un conocimiento natural en el ser humano, “el hombre puede llegar al conocimiento de Dios gracias al uso de la razón”, “solo las criaturas racionales pueden llegar a Dios por medio del conocimiento y del amor; Dios es el único ser necesario, existe y no podría no existir a diferencia de los demás seres”. El hombre, en otras palabras, es considerado por Santo Tomás como un compuesto de cuerpo y alma, dos realidades que dependen una de la otra, ya que el alma hace que el cuerpo sea cuerpo, que el hombre sea hombre. “El fin del hombre se identifica con su bien y ese bien es la felicidad: la unión eterna del alma con Dios. El hombre puede llegar a unir su alma con Dios eternamente siguiendo la ley natural, una ley que Dios imprime en el alma del hombre y por la cual debe guiarse durante toda su vida”.