Alberto Durero

Artista del Renacimiento alemán. Pintor, grabador, dibujante, acuarelista. En sus retratos se destacan el manejo de la luz, su habilidad en el acabado de los rostros y sus expresiones, y una realización minuciosa de los detalles. Con sus obras realizó una documentación muy precisa de su entorno y de su época.
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Alberto Durero (Núremberg, Alemania, 21 de mayo de 1471 - Núremberg, Alemania, 6 de abril de 1528) fue un artista prolífico desde temprana edad.

En su obra “Autorretrato a los 13” (1484) se denota su dominio por los pliegues, por el gesto y, sobre todo, por la psicología del retrato.

En los retratos de sus padres, Bárbara Holfer y Alberto Durero, ambos realizados en 1490, puede verse una característica esquemática en la realización de los retratos: la postura de tres cuartos del rostro para que se vieran el perfil y el frente de la cara del retratado a la vez.

También se destaca la vestimenta y algún signo u objeto en las manos del retratado, que refirieran al carácter del mismo: si era noble, religiosa, campesina, etc.

El manejo asombroso de la luz y su habilidad en el acabado de las prendas de vestir y los rostros, dan a los retratos de Durero un aspecto casi fotográfico.

En su “Autorretrato” (1943), a la edad de 22 años, el joven pintor se retrata con algunas plantas en la mano derecha. Se caracterizó por firmar sus cuadros delicada y claramente dentro de la imagen de la misma pintura, documentando así su proceso creativo. En este retrato puede verse una mirada fija, un poco arriba de la vista al del observador y una realización mucho más meticulosa de los detalles ornamentales.

Fue tal vez uno de los mejores acuarelistas de su tiempo. Muchos historiadores del arte lo han señalado como un documentalista, no sólo de las calles de algunas ciudades alemanas, italianas y de los Países Bajos, sino también de sus padres, por ejemplo, y de él mismo, ya que su maravilloso manejo de la técnica de la acuarela, del grabado y del óleo permitió que realizará una documentación muy fina y precisa de su entorno. Podemos notarlo en su par de acuarelas “Patio del antiguo castillo Innsbruck con nubes” (1494) y “Patio del antiguo castillo Innsbruck sin nubes” (1494).

Muchos artistas del siglo 20 encontraron en las acuarelas de Durero una asombrosa cercanía al tratamiento de la luz de las fotografías de color. Por ejemplo, en una acuarela de 1495 vemos una langosta pintada con una precisión casi fotográfica. Pueden verse en detalle las tenazas, la textura y las distintas superficies del animal.

“La ciudad de Trento” (1495) es, sin duda, una de las acuarelas más delicadas y rítmicas en cuanto a cromatismo y manejo lumínico. Con una composición simple y delicada, y una línea del horizonte marcada con algunas diagonales, esta acuarela no ofrece mayores contrastes pero sí un apacible retrato de una pequeña ciudad ribereña.

En “Retrato de Alberto Durero Padre” (1497), una pintura realista, se observa una maestría mucho mayor en la realización de su técnica. El retratado mira directamente al observador con crudeza. Es un retrato bastante psicológico, en el que se ve a un padre, ya de setenta y tantos años, en una acción muy relajada, con las manos entrecruzadas, cubiertas por su vestimenta, pero en una expresión apacible que incita a la imaginación acerca de la mentalidad del mismo.

Una de las especialidades de Durero fue la realización de grabados, trabajados minuciosamente. Los grabados son dibujos realizados con distintas herramientas, en los que sus luces y sombras, grises, superficies y detalles se componen realizando líneas consecutivas que, de acuerdo a su cantidad y grosor, definen el dibujo. Un ejemplo de ello es el grabado en metal “Sol de la justicia” (1499).

“Adán y Eva” (1507) es uno de sus cuadros más famosos. Se destacan en él la calidad técnica y poética del artista alemán, las proporciones perfectas de la figura humana, un manejo de la luz superior al de los artistas de su época y una posición móvil tanto en Adán como en Eva.

“El rinoceronte” (1515), es un grabado que Durero realizó basándose en un relato descriptivo de este animal. Este grabado asombró a historiadores y estudiosos de la obra del artista dado que por aquella época en Europa no se habían visto rinocerontes y, sin embargo, Durero logró realizar un retrato bastante preciso y cercano a la realidad.

Alexander Maya Excelente presentación, quien la hace, tiene y desarrolla en forma clara y entretenida su SABER a compartir con nosotros. Gracias, saludos desde Colombia.
Willian Nova Rubecindo Muy interesante, Dios bendiga todo ese talento.
david Genial
Cristian Excelente presentación!!!! Me gusto mucho este video! :)
Eugenia Excelente el con tenido de la obra. Me gustó