Rafael Sanzio

Pintor italiano, uno de los artistas del renacimiento más relevantes. Dejó importantes legados en la pintura así como en la arquitectura y en el comisariado de antigüedades. Recibió varios encargos oficiales y dirigió un taller que contaba con numerosos colaboradores.
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Rafael Sanzio (Urbino, 6 de abril de 1483 – Roma, 7 de abril de 1520) fue uno de los grandes exponentes del renacimiento italiano. Algunos historiadores indican que nació y murió en viernes santo.

Siendo un adolescente realizó “Autorretrato” (c. 1499), en donde demuestra su talento y su genialidad con la pluma, ya que con muy pocos trazos deja ver su interioridad, con una mirada bastante psicológica en la cual se observa la personalidad del joven Rafael.

“La anunciación” (c. 1503) es una pintura en la cual no sólo trata este tema recurrente para muchos de los artistas del renacimiento, sino también la idea puntual de la perspectiva con un sólo punto de fuga, mostrando los adelantos arquitectónicos y pictóricos que realizaban muchos de los artistas renacentistas, como Miguel Ángel y Leonardo da Vinci, representando de un modo coherente las tres dimensiones en el lienzo bidimensional. Se ve un interior con columnas de estilo arquitectónico romano, con arcos de medio punto y una luz aparentemente artificial que llena toda la sala. Las telas están tratadas delicadamente y las sombras, aunque bastante modestas y tímidas, dan cuenta de la espacialidad.

“Retrato de un hombre sosteniendo una manzana” (1504) en una pintura en la cual se ve el interés renacentista por hacer retratos con paisajes de fondo y combinar estos dos mundos pictóricos. Es muy delicada, característica fundamental de las pinturas de Rafael. Para muchos de los artistas de la época, la realización de las manos, como un elemento de contrapunto con el rostro, era muy importante para denotar alguna acción o algún tipo de gesto y de referencia acerca de la persona que estaba siendo retratada.

“La boda de la virgen” es una pintura realizada cerca de 1504, época por la cual Rafael ya se había trasladado a Florencia, en donde tendría alguna disputa con Miguel Ángel, quien lo odiaba profundamente, tanto como a da Vinci. Se ve una representación arquitectónica muy precisa. Casi todos los maestros de la pintura de esa época también fueron arquitectos y les fueron encargados los proyectos arquitectónicos de los mecenas y de los papas, muchos de los cuales hoy se mantienen en pie. Es una pintura interesante, con un conjunto de personas en primer plano,y algún simbolismo, como la persona que rompe un bastón mientras se lleva a cabo la boda de la virgen.

En “La virgen en el prado” (c. 1506) se presenta un paisaje delicado, con un trabajo de sfumato y perspectiva cromática, gracias al manejo de tonalidades grisáceas y violáceas hacia el fondo de los paisajes, técnicas desarrolladas por Leonardo da Vinci, contrastando con un hermoso vestido rojo que genera contrapunto.

“San Jorge y el dragón” (1505-06) es una pintura con bastante dinamismo en la que se nota su calidad técnica. Cabe resaltar que Rafael tuvo colaboradores y un taller muy productivo en el cual fue ejecutada gran parte de su obra. Estos colaboradores estaban encargados de tareas específicas como de los paisajes o la naturaleza, otros de las rocas, otros de las telas y Rafael de otros tantos detalles. Su padre, Giovanni Santi, fue un pintor de la corte de Urbino, tal vez por eso Rafael toma ese gusto por la pintura. En 1508 se traslada a Roma para ponerse al servicio de Julio II, un mecenas que patrocinó a muchos de los más importantes artistas italianos de aquella época.

“La escuela de Atenas” (1510-11) es un fresco que fue señalado por Miguel Ángel como un plagio. Muchos de los personajes son personas de la historia de la filosofía griega, y en muchas ocasiones se ha señalado que Rafael recibió una fuerte influencia de los frescos de la Capilla Sixtina, realizados por Miguel Ángel.

“La Virgen Sixtina” (1513) es una obra emblemática en la cual la virgen camina sobre nubes y hace un conjunto con ángeles y otros personajes, aplicando la idea de la composición piramidal, una idea bastante efectiva para las composiciones de vírgenes por aquel entonces. Hacia 1514, luego de la muerte de Bramante, se le adjudica la continuación de la obra de la Basílica de San Pedro, obra que a su muerte Miguel Ángel tomaría para darle continuidad.

En “Retrato de Baldassare Castiglione” (1516) abandona definitivamente la idea del paisaje como entorno para realizar la figura del retratado. Utiliza un fondo gris, con mucha textura, que deja como figura principal al personaje retratado, muy bien ataviado, de una buena clase social y con un gesto apacible en su rostro. Es uno de los mejores retratos que realizó Rafael.

“La transfiguración” (1518-20) presenta un tema bíblico con un complejo estudio anatómico y una composición intrincada. Los artistas del renacimiento se valieron de temas bíblicos para cumplir con encargos papales y de mecenas particulares. La mayoría de las ocasiones, estas pinturas estaban destinadas a la decoración de iglesias, estancias de recreo y palacios.

“Retrato de una mujer joven” o “La fornarina” (1518-20) es una pintura de la cual se habló mucho. Retrata a una joven mujer, hija de un panadero local, con quien tiene una relación. Está retratada con una especial dedicación, con sus manos jugando con un velo transparente que le cubre las piernas, y un gesto misterioso pero agradable, con la mirada al lado derecho de quien la retrata.

Alexander Maya Fabuloso..., gracias...