Edgar Degas

Edgar Degas participó en la primera muestra impresionista y se destaca su trabajo en pastel. Nació en una familia adinerada e Ingresó a la Facultad de Derecho, pero luego inició sus estudios en la escuela de Bellas Artes. Tuvo que participar en la guerra franco-prusiana teniendo problemas visuales desde aquella época.
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Edgar Degas (París, 19 de julio de 1834 – París, 27 de septiembre de 1917) era hijo de Pierre Augusto Degas, director de la filial del Banco Napolitano de su abuelo.

Su madre era de origen criollo, nacida en Nueva Orleans, de ahí su vínculo con los Estados unidos.

En su autorretrato “Degas con campera verde” (1855) se retrata como una persona de la burguesía, como lo era, pero con ciertos rasgos académicos. Ésta, una de sus primeras obras, relata su gusto por la técnica un poco despreocupada. Pueden notarse algunos detalles aparentemente inacabados, como es el caso del fondo y de algunos detalles de su fisonomía.

“Hilaire de Gas” (1857) es el retrato de su abuelo, quien presenta una vestimenta adecuada para un banquero y un símbolo fuerte, como lo es el bastón, correctamente sujetado. Degas nos da a entender que su abuelo, muy recio, sustenta el bastón de mando. Era, sin duda, una autoridad indudable para él y para el resto de su familia.

“La familia Bellelli” es una pintura realizada entre los años 1858 y 67. Tomó bastante tiempo ya que en el medio Degas viajó a Italia para empaparse de la técnica e historia del arte italiano. También realizó un boceto, “El retrato de Giulia Bellelli” (1860), situada luego en la parte central de la pintura familiar. Degas nos presenta un retrato bastante psicológico, pues el matrimonio de su tía Laura con su esposo Genaro se ve seriamente afectado y sombrío, ya que sus retratos se ven distanciados, con una expresión recia. De alguna manera, las niñas, Laura y Giulia, se ven involucradas en esta tensión. También conmemora la muerte de su abuelo, retratado en el fondo de la tela. El rostro de su tía Laura expresa todo el dolor y el luto que lleva la familia por el fallecimiento.

En “La mujer de los crisantemos” (1865) podemos observar una especie de dualidad, un juego que propone Degas en esta tela: nos preguntamos quién es el protagonista, si la persona que está retratada, con una expresión un poco meditabunda y ensimismada, o el gran y hermosísimo ramo de flores, que representa una gran área de la pintura. Es una obra bastante interesante de uno de los mejores períodos artísticos de la producción de Edgar Degas.

Con su amigo Manet se traslada a vivir fuera de París, y realiza “Carreras en Provincias” (1869), en la que podemos observar un cambio, una mirada al panorama, al paisaje, que tiene que ver con sus múltiples viajes. Al provenir de una familia muy bien acomodada, es este tipo de escenas las que retrata: personas que juegan al criquet, carreras de caballos, escenas campestres, etc.

Uno de los temas más recurrentes en la vida pictórica de Edgar Degas es la orquesta. En “La orquesta de la ópera” (1870) podemos ver la minuciosidad con la que retrata a cada uno de los personajes y el refinamiento y el tratamiento lumínico que tienen los interiores de los teatros. En este mismo año, debido a la guerra franco-prusiana,

Degas es llamado al frente de las tiendas de artillería, donde comienzan sus problemas visuales, que serán evidentes años después.

Degas viaja de París a Londres, y luego a Nueva Orleans, al negocio familiar de algodón de la familia de su madre. Allí pinta “Retratos en una oficina de algodón en Nueva Orleans” (1873), donde retrata algunas de las escenas típicas de esta actividad industrial.

“La clase de danza” (1874) pertenece a una serie de pinturas en las que trata el tema de la danza. Fue creada en el año en que fallece su padre y en el que participa de la primera exposición de los impresionistas, grupo del cual será una gran figura. Esta pintura tiene un tratamiento atmosférico homogéneo, como puede verse en los verdes y ocres, aunque también tiene un tratamiento muy especial con los puntos y los detalles de color, que producen gran dinamismo y un contraste intenso. Esta técnica es utilizada por Degas en casi toda su serie de ballet.

“En un café” (1875-76), también llamado “El ajenjo”, debido a una bebida alcohólica muy popular en la Paris bohemia de finales del siglo XIX y principios del XX, es una pintura en la que podemos observar un recorte de una gran escena. La mirada del hombre sale, seguramente, hacia el interior del establecimiento. Un espejo refleja la figura de los dos personajes y el rostro de la mujer está afectado por el alcohol.

Degas siempre tuvo en cuenta el lugar donde iba a poner su firma y hasta el color, haciéndola parte integral de la totalidad de sus pinturas.

Su pintura “La tina” (1886) está realizada al pastel con tizas de colores. Pueden notarse claramente todos los trazos y las diferentes superficies que la componen, con un juego rítmico de trazos delicadamente contrastados. En este mismo año, Degas participa en la octava exposición de los independientes.

En 1890 realiza “Bañista sentada”, una pintura también al pastel, en donde observamos que Degas, entrado en años, empieza a abandonar los detalles. Propone atmósferas un poco más planas pero muy coloridas y ricas en textura. Abandona el óleo y trabaja con el pastel como medio principal de su producción histórica.

Hacia 1905, un Degas casi ciego pinta “Mujer en su baño” con trazos más despreocupados y una pintura mucho más atmosférica. Los detalles se abandonaron por completo, debido a su ceguera casi total. Por esta misma razón tiene que trabajar no sólo con grandes formatos sino con grandes pedazos de tiza de color.

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